“A Wert aún le queda París” Antón Losada

Dos legislaturas perdidas después hemos vuelto a la casilla de salida: a la selectividad. El mismo gobierno que le respondía al Congreso que pensaba desatender su petición de desactivar la LOMCE porque implicaba aumento de gasto público anunciaba un acuerdo para recuperar la selectividad y desactivar las reválidas. A día de hoy la confusión es tal que las dos cosas pueden ser verdad y mentira al mismo tiempo así que lo prudente es no creerse ni las palabras ni los anuncios hasta que salgan publicados en el BOE.

No se puede hacer una ley educativa contra todo el mundo y solo con tus votos. Para durar e institucionalizarse los cambios educativos requieren acuerdo, negociación y tiempo. Pero eso ya lo sabía desde el principio Mariano Rajoy, que fue el ministro de Educación en los gobiernos de Aznar y tuvo que apagar todos los incendios que dejó desatados Esperanza Aguirre.

Seguramente el exministro José Ignacio Wert se fue enterando sobre la marcha de cómo funciona la política educativa. Pero Rajoy le dejó hacer y deshacer como a un niño en una juguetería siendo perfectamente consciente del desastre que se provocaba y que habría que rectificar y arreglar antes o después. La conclusión no puede ser otra que sostener que provocar el desastre era y sigue siendo el verdadero objetivo, no tanto cambiar el modelo y en absoluto mejorar la calidad de la educación pública.

Desde ese punto de vista el éxito de la ley Wert resulta incontestable. A su amparo la educación pública española se ha visto sometida a la mayor descapitalización humana y financiera de la historia reciente. Sanitarios y educadores conforman el grueso del casi medio millón de trabajadores públicos despedidos entre 2011 y 2015, mientras se arrastraba su prestigio social por el suelo la inversión en educación retrocedía a niveles de principio de los años ochenta y se proclamaba a diario su inminente quiebra y colapso.

 Puede que las reválidas no se acaben implantando, pero ahí queda el daño causado con su contribución a extender el mensaje y la percepción de que la educación pública representa un desastre, una máquina cara y averiada que deforma y abandona a los niños a su suerte.

El daño causado al diseño curricular por pura cerrazón ideológica, o el desbarajuste generado en el sistema por un proceso de centralización tan irracional como sectario, suponen daños permanentes y de difícil y muy lenta reparación.

No basta con parar la LOMCE, ni siquiera cambiar la ley. El objetivo era deteriorar, descapitalizar y desmantelar la pública a favor de la educación privada y se ha cumplido más que con creces. La ley se derogará pero a Rajoy y Wert siempre les quedará París, esa embajada y “la vie en rose”.

En eldiario.es

La reválida de Bachillerato se pasará con un 4 y solo la harán los estudiantes que quieran ir a la universidad

La prueba de evaluación final de Bachillerato se aprobará con un 4 y solo será necesaria para acceder a la universidad, es decir, solo tendrán que realizarla los estudiantes que quieran continuar los estudios en la facultad, según el borrador de orden ministerial, al que ha tenido acceso Europa Press, que el Ministerio de Educación ha hecho llegar a las comunidades autónomas antes de mantener una reunión técnica con ellas este martes.

A efectos prácticos, el sistema queda igual que con la antigua Prueba de Acceso a la Universidad, derogada con la implantación de la Lomce. La nota de la reválida contará un 40% en la ponderación de la calificación media con la que los alumnos y alumnas acceden a las carreras universitarias. El 60% restante, como pasaba con la PAU, es la media de todas las notas de los dos años de Bachillerato. El estudiante reunirá solo los requisitos de acceso a la Universidad cuando el resultado sea igual o superior a 5 puntos.

 Hasta aquí, en la parte más logística de paso de etapa y notas, no se han producido cambios dado que los efectos académicos –es decir, que aprobar estas evaluaciones sea imprescindible para obtener los títulos de ESO y Bachillerato– están en suspenso hasta nuevo aviso, según anunció Mariano Rajoy en el Congreso en su sesión de investidura. El pasado viernes lo confirmó el ministro de Educación y portavoz Íñigo Méndez de Vigo y avanzó que la moratoria de los efectos académicos exigirá “un cambio legislativo”. Previsiblemente un decreto ley que suspenda el calendario de aplicación de la Lomce en este punto.

El borrador que Méndez de Vigo ha enviado a las comunidades autónomas tiene 206 páginas y el ministro prevé abordarlo en la reunión técnica de este martes, convocada antes del encuentro previsto con todos los consejeros autonómicos en la Conferencia Sectorial que se celebrará este mismo mes, según ha anunciado Educación. El 30 de noviembre es el plazo límite para dar luz verde, con el dictamen del Consejo Escolar del Estado, al texto de la orden ministerial que desarrolla las pruebas. “

“La regulación es absolutamente necesaria, particularmente en el caso de la Evaluación Final de Bachillerato, puesto que el cambio en la estructura de los estudios de bachillerato impide la aplicación de la antigua Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) que ha sido derogada por la reforma educativa”, argumentan fuentes del Ministerio.

Qué cambia

Según el texto provisional, con fecha 6 de octubre, el Ministerio de Educación deja sólo en manos de las comunidades autónomas las fechas de aplicación de las evaluaciones y las preguntas de las pruebas. Lo demás, las materias a examinar o los estándares de aprendizaje los determina, en gran medida, el departamento que dirige Íñigo Méndez de Vigo.

En el borrador se determina lo que debe conocer el alumno en cada una de las pruebas y cuánto debe puntuar cada bloque de materias, tanto para la evaluación de ESO como la de Bachillerato. También se realizarán cuestionarios de contexto para conocer el nivel sociocultural del alumnado y desde el Ministerio de Educación aseguran que no se van a publicar los resultados para evitar ránkings de centros, tal y como se decidió para la evaluación final de Primaria.

Más días de exámenes

Las principales diferencias entre las nuevas evaluaciones y la Selectividad es que se emplearían cuatro días como máximo –cinco en las comunidades con lengua cooficial–, en lugar de tres  –cuatro en autonomías con lengua cooficial–, y los alumnos se examinarían de contenidos de los dos cursos de Bachillerato, no sólo de segundo.

El texto señala para ambas ‘reválidas’ que se realizaría una prueba por cada una de las materias objeto de evaluación en la etapa correspondiente, constando cada una de ellas de un número mínimo de dos preguntas y un máximo de 15. El borrador indica que el tipo de preguntas podría ser tipo test de opción múltiple –una sola respuesta correcta inequívoca entre las opciones propuestas–; semiabiertas –respuesta correcta inequívoca y que exige construcción breve por parte del alumno–; y abiertas –exigen construcción por parte del alumno y no tienen una sola respuesta inequívoca–.

Más asignaturas evaluables

En cuanto a las materias, el borrador indica que los alumnos de ESO se examinarán de siete troncales generales –Geografía e Historia, Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas (aplicadas o académicas) y primera lengua extranjera–, dos materias troncales de opción y una específica a elección del alumno que no sea Educación Física, Religión o Valores. La nota final constará en un 70% de la media de las calificaciones obtenidas en esa etapa y en un 30% la calificación en la evaluación.

Los alumnos de Bachillerato se examinarán de ocho materias: cuatro troncales –Filosofía, Historia de España, Lengua Castellana y Literatura y primera lengua extranjera-; una troncal general, dos de opción y una específica -excepto Educación Física y Valores–. Cada examen durará 90 minutos con un descanso mínimo de 20 minutos.

Las fechas

El borrador también señala que las pruebas de evaluación final de ESO correspondientes al curso 2016-17 en convocatoria única deberían finalizar antes del 24 de junio y los resultados deberán ser publicados antes del 15 de julio; las de Bachillerato, antes del 10 de junio y los resultados deberían publicarse antes del 24 de junio. También habría una convocatoria extraordinaria anterior al 8 de julio cuyos resultados deben publicarse antes del 23 o, en el caso de hacerse en septiembre antes del 9 y cuyos resultados se publicarían antes del 23 de ese mes.

La Lomce, al Pleno del Congreso

Este lunes, los consejeros de Educación de las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE, tras una reunión con la Comisión Gestora para tratar la aplicación de la LOMCE, han manifestado su rechazo a estas pruebas y han advertido de que no van a participar en las reuniones técnicas más que para pedir su suspensión y el mantenimiento de un sistema “lo más semejante posible” a la antigua Selectividad, con exámenes sólo de las materias troncales de 2º de Bachillerato. “No se va a entrar a discutir ni debatir sobre reválidas ni ningún aspecto de la Lomce”, confirman fuentes del partido. Los técnicos de Cataluña y Navarra han plantado al ministro.

El Grupo Socialista presentó el pasado 20 de julio una proposición de ley en la Mesa del Congreso para suspender el calendario de implantación de la Lomce. Y será ahora, con el inicio de la actividad legislativa, cuando se tomará en consideración en el Pleno del próximo martes, según confirman fuentes del grupo a eldiario.es.

 

ttp://m.eldiario.es/sociedad/Educacion-mantiene-revalida-acceso-universidad_0_578142479.html

Boicot de universitarios ‘excelentes’ a los reyes en su día grande en Oviedo

El malestar de varios estudiantes ante la situación económica y política les ha llevado a plantar a los reyes en los actos a los que estaban invitados con motivo de la celebración de los premios Princesa de Asturias.

Este viernes, cuando los reyes Felipe y Letizia  desfilen por la alfombra azul hacia el Teatro Campoamor no sabrán que justo enfrente, en la concentración que año tras año protesta contra los premios, se encuentra uno de los homenajeados del día con el que horas antes tenían que haber compartido unos minutos en una audiencia privada.

Se trata de Álvaro Villegas, un joven al que este año la Universidad de Oviedo le ha otorgado uno de los Premios Extraordinarios Fin de Carrera que concede a sus mejores estudiantes. Como otros tantos universitarios excelentes, había sido invitado a la audiencia de este viernes por la mañana junto a los reyes de España y al cóctel posterior a la entrega de los Premios Princesa de Asturias.

Álvaro Villegas durante la entrega del premio a la Excelencia.

Él, junto a otras dos compañeras, ha preferido permanecer a ese lado de la carretera en lugar de formar parte “de la corte del rey” y de una fundación que considera que está compuesta por “grandes fortunas relacionadas con la corrupción, responsables de bancos de desahucian y donantes ilegales del PP. Gente que contribuye al crecimiento de las desigualdades sociales”. Cabe recordar que entre esas personas que forman parte del patronato se encuentran miembros de la familia Botín, Villar Mir o Masaveu.

En conversación con EL ESPAÑOL, Villegas, procedente de una familia humilde de Cantabria y con una licenciatura en Psicología gracias a una beca, confiesa que no se sentiría “a gusto” con los que considera los “responsables de que compañeros míos no hayan podido estudiar por culpa del recorte de becas o de que otras personas estén en la calle por perder sus casas”.

“No necesito la felicitación de los reyes para saber que lo he hecho bien en la carrera, Tampoco me veo besando sus manos ni en un acto en el que se lava la imagen de la monarquía y de la clase política. Si quieren valorar el trabajo de los estudiantes que dejen de recortar los servicios públicos y de robarnos la cultura y el futuro a la juventud”, afirma con la rotundidad de quien tiene muy claro cuál será su papel allí: “Yo me voy a concentrar enfrente como he hecho desde que me vine de Cantabria a estudiar la carrera”.

Dos estudiantes más

El estudiante, que en todo momento asegura sentir un gran respeto por el resto de premiados que sí han aceptado la invitación cursada por la Casa Real, no ha sido el único que ha querido aprovechar la visibilidad del acto para protestar, aunque sea de esta forma, contra los oligarcas. Dos universitarias de premio se han unido a Villegas y tampoco tiene intención de aceptar la invitación de Zarzuela, efectuada a través del correo electrónico, y a la que ha tenido acceso este medio.

Audiencia con los premiados del pasado año en el hotel Reconquista de Oviedo.Casa del Rey

Patricia García es otra de las excelentes que ha recibido la invitación de la Casa Real. En su caso ha sido premiada por sus buenos resultados en la especialidad de Educación Infantil. Esta universitaria, a través de este medio, ha querido mostrar su apoyo a Villegas y aprovechar para destacar que, aunque se siente orgullosa del reconocimiento, su condición de persona comprometida le hace querer “visibilizar la cara oculta detrás de la pantomima” de los premios.

Patricia García, en una imagen de archivo.

García no encuentra ningún reconocimiento a su esfuerzo “en el hecho de recibir un apretón de manos de quienes están en su posición por gracia divina, favoreciendo la continuidad de un sistema que oprime a todos y asfixia a los más desfavorecidos”.

Esta universitaria asegura que aceptó el premio porque supuso una posibilidad de seguir formándose -ya que debido a su origen humilde su familia hubo de hacer gran esfuerzo para que estudiara- y porque “por primera vez en la historia el Premio Extraordinario al Mejor Expediente de la Universidad de Oviedo recayó en una titulación del ámbito educativo, doliera a quien doliera y haciendo visible la importancia de invertir en el derecho de todos y todas a una educación de calidad”.

“Lamentablemente nosotros somos la excepción entre los estudiantes que logran alcanzar sus sueños y lo hemos hecho a pesar de las injusticias del sistema y no gracias a él”, asegura a EL ESPAÑOL esta joven que concluye sentenciando que su lugar “tampoco está en esos premios”. Ni el suyo, ni el de Álvaro Villegas, que los verá desde el otro lado de la calle.

Reválidas

Soy profesor de Secundaria y me gustaría poner el foco de atención en el panorama que estamos viviendo desde septiembre alumnado, familias y profesorado. Con la LOMCE, sus reválidas y el inicio de curso “a ciegas”, sin información alguna sobre cómo van a ser las pruebas de final de etapa. Especialmente grave es la situación de 2º de Bachillerato porque el alumnado se está jugando el ingreso en la universidad y nosotros, los profesores que debemos prepararles, no tenemos ni una orientación concreta sobre el tipo de prueba, el nivel de profundización de los contenidos, el modelo de examen… Ni una reunión informativa ha convocado la Administración que tanto tiempo ha hablado de excelencia, esfuerzo y derecho de las familias. Por favor, den la talla, dejen de maltratar a la educación. Y mientras tanto, el señor Wert visitando por vigésima vez el Louvre. 

CARTAS AL DIRECTOR.

 

El pleno del Congreso ha aprobado por 175 votos a favor, 133 en contra y 34 abstenciones retirar el decreto que regula las reválidas educativas, aprobado el pasado julio.   La propuesta era una de las iniciativas registradas este martes una iniciativa por la antigua Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), en la que pide la derogación de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) y del real decreto que regula las reválidas de ESO (14 y 15 años) y de Bachillerato (17 y 18).

Esta nueva iniciativa puede volver a quedar en nada. Las proposiciones no de ley son instrumentos para instar al Gobierno a tomar medidas, pero es el Ejecutivo quien decide finalmente si lo toma en consideración o no.

En ese sentido, el ministro de Educación en funciones, Íñigo Méndez de Vigo, hizo unas manifestaciones el lunes en Cáceres en la inauguración del curso universitario para respaldar la última medida de la LOMCE, que entra en vigor este curso: las reválidas. En su discurso, Méndez de Vigo aseguró que la prueba –aprobada por Real Decreto el pasado 30 de julio– “es conforme a los requisitos legales y adecuada a las necesidades de los alumnos y sus familias”. Sus declaraciones públicas no han sido tan contundentes en el caso de la prueba de final de la ESO.  Su partido incluyó la revisión de esta prueba entre las medidas de acuerdo con Ciudadanos y Coalición Canaria para intentar formar gobierno en la última votación fallida de Mariano Rajoy.

El País

El bilingüismo hunde los resultados de los estudiantes madrileños en las pruebas de diagnóstico

Un estudio estadístico muestra que los alumnos de colegios bilingües suspenden seis veces más en las pruebas CDI. Tres veces y media más en Lengua, tres veces y media más en Matemáticas y cuatro veces en la prueba de Cultura General. Sumando las de las tres pruebas y la nota global, una de cada cinco calificaciones es un suspenso en el grupo bilingüe. En el grupo de los mejores no bilingües, es una de cada veinte. Se comparan los 80 mejores colegios públicos bilingües con los 80 mejores no bilingües según pruebas CDI pasadas.
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en meneame

Una madre:

El año que viene empezamos el cole y todavía estoy dudando precisamente por este tema.
He visto a padres pelearse con el libro de Science impotentes por no poder ayudar a sus hijos al estar en inglés.
He visto a niños que repiten frases de memoria sobre océanos y valles sin entenderlo muy bien y sin saber cómo se dice en español.
Y también me han comentado que a veces el nivel de la materia baja debido al cambio de idioma, para que puedan seguir la clase se sacrifica el contenido.
El sistema bilingüe que se ha implantado está demostrando muchos fallos y no sé qué conclusión sacar.
Lo ideal sería llegar al nivel de los colegios en los que el idioma está integrado de forma natural. Actualmente no es posible pero con una buena planificación sobre la implantación del idioma, y no los apaños que se hacen para colgar el cartel, se podría consegir.
En el momento actual, y dependiendo del colegio, preferiría no sacrificar los contenidos de una materia y que se hicieran actividades en inglés de manera integral, no para aprender la materia sino para aprender a expresarse, como teatro o deportes o manualidades… e irse preparando para una inmersión real.
Es sólo una opinión, es posible que cuando entre en “modo cole” lo vea diferente🙂